SALUD HOLÍSTICA

“El hombre sabio debería darse cuenta de que su salud es su posesión más valiosa.”
Hipócrates

Hoy se habla mucho de salud holística, pero pocas veces se explica desde la experiencia real.
La salud no es solo la ausencia de enfermedad: es cómo vives, cómo sientes, cómo piensas y cómo te habitas cada día.

La salud no se reduce a algo puramente biológico. Afecta a toda la persona. Por eso, cualquier proceso de cuidado o acompañamiento en salud necesita una mirada integral, humana y consciente.

El término holístico proviene del griego holos, que significa “todo, entero, completo”. Desde esta perspectiva, la salud holística considera a la persona como una unidad indivisible: cuerpo, mente y espíritu. A diferencia del enfoque tradicional, que fragmenta al ser humano en partes, la mirada holística observa la totalidad y comprende que todo está conectado.

Acompañar y cuidar de manera holística implica reconocer a la persona en todas sus dimensiones: física, mental, emocional, social y espiritual. No existe salud plena si una de estas áreas se encuentra en desequilibrio. Este enfoque cobra especial relevancia porque devuelve al centro aspectos históricamente relegados, como la dimensión emocional y espiritual del bienestar.

Adoptar una mirada holística no solo transforma la relación con el cuerpo, sino también la forma en que nos vinculamos con los demás y con la vida. Favorece relaciones más conscientes, mayor paciencia, comprensión y una conexión más profunda con uno mismo y con el entorno. Quien integra este enfoque aprende a reconocer su bienestar de manera global, cultivando presencia, coherencia y equilibrio en su día a día.

La salud holística se sostiene en cuatro valores fundamentales:

  • Mirada positiva: la salud no se enfoca únicamente en la enfermedad, sino en potenciar lo que sí funciona.
  • Bienestar: se prioriza la calidad de vida, el equilibrio y la prevención.
  • Unicidad: cuerpo, mente y emociones forman una sola unidad.
  • Integridad: no hay salud plena si alguna dimensión —física, mental, emocional o espiritual— está descuidada.

Desde mi experiencia, acompañar procesos de salud holística es volver a mirar a la persona completa, no solo sus síntomas. Cuando integramos cuerpo, emoción y conciencia, la salud deja de ser una meta lejana y se convierte en una forma de vivir.

VIRGINIA VELARDE ZANATTI

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Soy Virginia Velarde

Coach certificada en Salud & Nutrición del IIN de NY. Te daré las herramientas para que vivas con luz y bienestar.